Continente Editores | Libros, libros digitales y lecturas para niños, padres, docentes

Primera clave: Una biblioteca no se construye con los libros que compramos sino con los que atesoramos.

• El sentido de toda biblioteca no es la simple acumulación de libros, ni el que podamos adornar una pared o contemplar una gran cantidad de obras. El sentido de conservar los libros es que al volver a tocarlos, abrirlos, hojearlos o leerlos podamos repetir y aumentar el primer instante que vivimos con ese libro. No son sólo las letras o imágenes del texto, sino las memorias que se adhieren a las páginas ya recorridas.

• Las bibliotecas infantiles se componen de unos pocos textos o cuentos para niños, los cuales deben —en su mayoría— estar bastante ajados, descuadernados, rayados y llenos de las memorias de niños y adultos lectores. Sin embargo, a medida que pasan los años encontramos que hay un primer libro que demuestra haber sido cuidadosamente repasado una y otra vez pero que conserva todavía su dignidad y resalta por no estar tan maltrecho como sus compañeros. Ese primer libro es el primero de lo que realmente podremos llamar biblioteca de literatura infantil. Los anteriores hacen parte más de ese momento en el que más que un libro es un objeto al que los niños emplean de una y mil maneras distintas. Ese primer libro de literatura infantil es el primero que ha sido realmente contemplado y vivido como libro.

Segunda clave: La gran literatura no son grandes palabras, sino grandes escritores

• La riqueza del lenguaje no está en emplear las palabras más estrafalarias o rebuscadas, sino en construir con el lenguaje más simple las imágenes más enriquecidas. Los grandes escritores toman los temas más sencillos, los verbos cotidianos y nos transportan por sus palabras para que veamos lo que sólo ellos ven, ese ángulo de la narración que hace a un texto literatura.

• Los niños no se hacen grandes lectores por los dibujos de las caricaturas y los nombres en inglés, o los monótonos párrafos tan comunes y comerciales hoy en día (disfrazados de aventuras) en una interminable serie de seis o siete libros. Eso no hace la literatura infantil. La literatura infantil son las historias cortas o largas pero sólidas; con riqueza expresiva, correcta gramática, ortografía y naturalidad en la narración y la construcción del personaje. Es cierto que ha hecho carrera últimamente el boom de los ‘best-sellers’ seriados como si fueran “literatura infantil”, acompañados de películas, camisetas, juegos y demás mercancías. Sin embargo es nuestro deber como padres actuar responsablemente y no creer que esos libros van a ser parte real de lo que hemos llamado una biblioteca infantil. No. Esos libros se diluyen en el tiempo y desaparecen de la memoria cuando lleguen realmente a conocer literatura. Iniciemos con verdadera literatura infantil, con autores en español como Jairo Anibal Niño, o autores en inglés como Beatrix Potter, o autores en francés como René Guillot o con la autora colombiana a quien hoy presentamos Claudia Ampudia.

http://continenteeditores.com/gregorio_monito_bulloso.html

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